
Hoy, el mundo atraviesa un momento crítico. Actualmente, 78 países están involucrados en conflictos más allá de sus fronteras, y existen 59 guerras activas en el mundo, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial.
Hubo un momento en que algunos de estos conflictos ocuparon portadas, abrieron informativos y centraron la atención del mundo. Se hablaron, se debatieron, preocuparon. Pero el foco cambió. Las prioridades de las grandes potencias también. Y, poco a poco, dejaron de contarse. No porque terminaran, sino porque dejaron de interesar.
Otros, directamente, nunca llegaron a existir en la conversación global.
En muchos países del Sur, la violencia sigue activa, enquistada en lo cotidiano. No siempre suena como una guerra abierta, pero se traduce en hambre, desplazamientos, miedo, vulneración de derechos y falta de futuro. Es una violencia que no termina: se vuelve invisible.
En este reportaje recorreremos mes a mes algunos de esos escenarios olvidados. Países donde los conflictos continúan sin cámaras ni titulares. Historias que ya no vemos, pero que siguen ocurriendo. Y que, precisamente por eso, merecen ser contadas.