Mejoras en la salubridad e ingresos de los recolectores de basuras de Phnom Penh

Mejorar las condiciones de salubridad en que viven los recolectores de basuras de Phnom Penh y sus familias es una de las prioridades de este proyecto, pero también mejorar sus ingresos. Transformar la basura en productos para la venta, crear grupos de ahorro y grupos de autoayuda, son algunas de las iniciativas destinadas a un colectivo que vive en la pobreza extrema. 

Personas envasando abono orgánico en Phnom Penh, Camboya

Phnom Penh, la capital de Camboya, está creciendo a un ritmo vertiginoso que va parejo al incremento de las grandes diferencias entre ricos y pobres. La imagen de modernidad y progreso que quiere dar la ciudad no es compatible con la presencia en las calles de los recolectores de basuras, que buscan entre los desechos su sustento. Esto ha hecho que todos los núcleos de pobreza que existían en el centro de la ciudad, hayan sido trasladados al extrarradio.

La durísima realidad de los recolectores de basuras

Los beneficiarios de este proyecto viven ahora en lugares carentes de todo tipo de servicios, entre ellos, los más básicos: acceso al agua potable y a la electricidad. La nueva ubicación hace, además, que miles de recolectores de basuras de la ciudad de Phnom Penh tengan que caminar más de 10 Km. a diario para trabajar en jornadas de 12 horas recogiendo basura por 1 dólar al día.

CSARO, socio local de Manos Unidas, lleva trabajando desde 1998 con los recolectores. Por lo que conoce bien la durísima realidad de estas familias que viven en las basuras, en unas condiciones de insalubridad extrema. En el año 2003 empezamos a colaborar con este colectivo, apoyando proyectos tendentes a facilitar la escolarización de los más pequeños y la formación para que los adultos fueran capaces de generar ingresos con los residuos que recolectan.

Mejoras en la salubridad y en los ingresos de las familias

El proyecto recientemente aprobado, tiene como fin reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante el procesamiento de los residuos urbanos, y busca que las comunidades de recolectores encuentren un hueco en la sociedad a través de la transformación de las basuras en productos destinados a la venta: elaboración y comercialización de abono orgánico (compost) y artesanía.

Además, se ha creado una bolsa de trabajo para el servicio doméstico y se han formado grupos de autoayuda y grupos de ahorradores.

El proyecto, por supuesto, continuará con los programas formativos puestos en marcha en años anteriores y está haciendo hincapié en la las condiciones de salubridad de estas comunidades, facilitando, entre otras cosas, el acceso a a chequeos médicos periódicos.

Otro de los objetivos de este programa es mejorar los ingresos de un grupo de familias agricultoras, mediante el empleo de abono orgánico y la capacitación técnica de los agricultores, lo que aumentará la productividad y rendimiento de sus cosechas.

Galeria d'imatges: 
Niños de Phnom Penh, Camboya

Perquè Mans Unides pugui dur a terme projectes com aquest.

Dóna

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