Manos Unidas Valencia celebra su Asamblea Diocesana en la que agradece la generosidad de los voluntarios, motor de su acción humanitaria

Asamblea Diocesana Anual de Manos Unidas Valencia. Foto Víctor Gutiérrez.
29/11/2019
  • La presidenta delegada Ana Ruiz Ruiz ha hecho balance de 2019 y ha informado de la campaña de 2020: “El Cuidado de la Casa Común”, basado en la urgencia de llevar un estilo de vida acorde con la protección medioambiental.
  • María Londero, voluntaria que ha asistido al Viaje de formación a Nador, ha resaltado la importancia del apoyo a la población más vulnerable.
  • Rafael Ripoll: “organizaciones como manos Unidas contribuyen a la mejora del ser humano”.

Manos Unidas Valencia ha celebrado su Asamblea Diocesana anual a la que han asistido más de 200 personas, voluntarias y colaboradoras de la capital, y de las 79 Delegaciones Comarcales, a las que se han sumado cinco nuevas en las localidades de Alfara del Patriarca, Aielo de Malferit, Alginet, Picanya y Terramelar-Paterna. De cara a 2020 se prevé seguir reforzando la estructura en las delegaciones comarcales y en las parroquias.

El reconocimiento a la labor del voluntariado ha sido el arranque del discurso de la presidenta delegada de Valencia, Ana Ruiz Ruiz, “es un placer compartir esta jornada con vosotras bajo un clima de unidad, de ganas de trabajar y de entrega hacia nuestros hermanos necesitados”.

El Obispo Auxiliar de Valencia, monseñor Arturo Ros nos ha recordado que no debemos perder la humanidad, “si perdemos la compasión, perdemos la esencia evangélica. Nos bombardean con información para que no seamos sensibles a los dramas que acontecen, a veces tan cercanos”. Monseñor Arturo Ros ha agradecido a los voluntarios su dedicación diaria para las personas necesitadas y ha explicado la necesidad de ser “testigos –alegres- y no decir que su situación no tiene remedio”.

Promoviendo los Derechos con Hechos

En 2019 Manos Unidas ha comenzado la primera parte del trienio sobre los Derechos Humanos bajo el lema “La Mujer del Siglo XXI, ni independiente, ni segura, ni con voz”, poniendo el foco sobre la mujer. En 2020 nos vamos a centrar en “El Cuidado de la casa Común”, nuestro Planeta, “que sufre una profunda degradación a causa de nuestro modelo de vida”, ha explicado Ana Ruiz Ruiz, presidenta delegada de Manos Unidas Valencia.

“Esta degradación medioambiental –según Ana Ruiz- provoca un aumento de las sequías, las inundaciones, la desertización. Todo esto conlleva hambre y pobreza, y los que más lo sufren son los Países del Sur, los países más pobres que se ven obligados a emigrar en busca de alimento y mejores condiciones de vida. Como cristianos somos responsables, porque la Tierra ha sido creada por Dios para que todo ser humano obtenga de ella lo necesario para vivir con dignidad”, ha expuesto la representante de Manos Unidas en Valencia.

Ana Ruiz ha seguido desarrollando la base de la que será nuestra campaña en 2020, según la cual: “No somos propietarios del Planeta. Es un don otorgado para disfrutarlo, pero con la obligación de respetarlo y cuidarlo para generaciones futuras”. “En el ADN de Manos Unidas está, desde hace 60 años, erradicar el hambre en el mundo y luchar por el desarrollo integral de los más desfavorecidos, apoyando su acceso a la educación, a la sanidad, a un trabajo que les permita llevar una vida digna”.

60 años, 60 países

60 años lleva Manos Unidas trabajando por los pobres, un tiempo en el que se han realizado más de 30.000 proyectos en cerca de 60 países, gracias a los que se ha prestado ayuda a millones de personas para salir de la pobreza. Manos Unidas quiere incidir en la sensibilización sobre el problema del hambre porque hablamos de personas reales, no son simples cifras.

Con motivo del 60 Aniversario de Manos Unidas hemos llevado a cabo numerosas actividades, entre las que cabe destacar la Cena del Hambre, una cena austera a base de pan con aceite y una pieza de fruta para recordar a los 821 millones de personas que padecen hambre en el mundo. Agradecemos a la sociedad valenciana su solidaridad también en mercadillos, rastrillos, bocadillos solidarios, carreras comarcales, conciertos, teatros, etc, en las delegaciones comarcales, en parroquias, colegios, universidades…

En cuanto al balance económico, Manos Unidas quiere agradecer a todos los socios, donantes y empresas que hacen posible que se desarrollen los proyectos, que en 2018 han sido casi 600, distribuidos entre África casi el 50%, y en Asia y América del Sur el otro 50%.

Manos Unidas emplea en administración y estructura solamente el 7,9% de sus ingresos, y basa su trabajo en el voluntariado, de hecho hay más de 5.000 voluntarios en toda España. En Valencia solo hay dos contratados y el grupo de voluntarios ronda las 50 personas.

La importancia del agua

A continuación, Rafael Ripoll pronunció la conferencia “El agua como elemento estratégico de desarrollo mundial”. Ripoll, director del Instituto de Estudios Europeos de la UCV, y profesor universitario entre otras muchas cosas, ha profundizado en la importancia del agua en el desarrollo de los países dentro del marco del lema de Manos Unidas “El cuidado de la Casa Común”.  

Ripoll nos ha expuesto la dura realidad de la falta del agua: “cada día mueren 1.000 niños de 0 a 5 años por enfermedades diarreicas relacionadas con agua potable contaminada o saneamientos deficientes, son niños a los que ni siquiera habrá opción de educar”. Ha reconocido que “organizaciones como Manos Unidas contribuyen a mejorar la vida del ser humano” y nos ha planteado: “¿qué podemos hacer?, mucho, no todo depende de los gobiernos. Como sociedad civil debemos sensibilizar a nuestros hijos y nietos con nuestro ejemplo, y explicarles que es tan importante apagar la luz como cerrar un grifo”.

Manos Unidas en Marruecos

Finalmente hemos conocido los detalles del Viaje de Formación que llevó a la voluntaria María Londero a Nador. Esta actividad formativa de Manos Unidas tiene como objetivo mostrar a los voluntarios la realidad del hambre, la enfermedad, la violencia y la marginación, y que ellos den testimonio de esta realidad al resto de los compañeros y a la sociedad. Los voluntarios reconocen que la experiencia es dura, aunque resulta gratificante llevar la esperanza a los beneficiarios, y renueva las fuerzas para seguir trabajando. 

María Londero es voluntaria de Manos Unidas Valencia desde hace 10 años. Le mueve el amor al prójimo y su fe, como al resto de los voluntarios. Londero ha visitado el Centro Baraka, que atiende a niños, jóvenes y mujeres (viudas, repudiadas…) que sobreviven en una zona marginal de Nador. Las mujeres reciben clases de formación de costura o repostería que les permite buscar un trabajo más digno y sacar adelante a sus hijos. Mientras tanto a los niños se les ofrece una comida y un bocadillo para la tarde, y se les dan clases de repaso. También tuvieron la oportunidad de conocer las clases de formación a jóvenes -electricidad, informática, costura…- que les facilitará salir de la pobreza y la marginación. Chicos y chicas comparten aulas en este centro en el que “al cruzar la puerta se respira un ambiente sano, cordial e incluso alegría”, ha relatado Londero.

 

Asamblea Diocesana Anual de Manos Unidas Valencia.
Rafael Ripoll, profesor de la Universidad Católica de Valencia y director del Instituto de Estudios Europeos.
Asamblea Diocesana de Manos Unidas Valencia.
Ana Ruiz Ruiz y Rafael Ripoll al terminar la Asamblea.
Voluntarios de Parroquias entregan la información a sus compañeros cuando llegan a la Asamblea.
Las voluntarias de Manos Unidas de Comarcales reciben a sus compañeras.
Los voluntarios de Manos Unidas son el motor que mueve la organización.
Hay más de 5.000 voluntarios en toda la organización.
Clases de repaso en el Centro Baraka de Nador para niños cuyas madres están en Talleres de Formación.
Taller de Informática en el Centro Baraka de Nador, para jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Iglesia de San Martín y San Antonio, lugar de celebración de la Eucaristía antes de la Asamblea.
Iglesia de San Martín y San Antonio, lugar de celebración de la Eucaristía antes de la Asamblea.
Iglesia de San Martín y San Antonio, lugar de celebración de la Eucaristía antes de la Asamblea.
Iglesia de San Martín y San Antonio, lugar de celebración de la Eucaristía antes de la Asamblea.
Los voluntarios van llegando al Ateneo de Valencia para la Asamblea Diocesana. Foto Víctor Gutiérrez.
Los voluntarios van llegando al Ateneo de Valencia para la Asamblea Diocesana. Foto Víctor Gutiérrez.
Voluntarios asistentes a la Asamblea Diocesana Manos Unidas Valencia. Foto Víctor Gutiérrez
El Obispo Auxiliar de Valencia, monseñor Arturo Ros y Ana Ruiz, presidenta delegada de Manos Unidas Valencia. Foto Víctor Gutiérrez.
Voluntarios asistentes a la Asamblea Diocesana Manos Unidas Valencia. Foto Víctor Gutiérrez
Voluntarios asistentes a la Asamblea Diocesana Manos Unidas Valencia. Foto Víctor Gutiérrez
El Obispo Auxiliar de Valencia, monseñor Arturo Ros; Ana Ruiz, presidenta delegada de Manos Unidas Valencia y Eladio Seco de Herrera, vicedelegado. Foto Víctor Gutiérrez.

Subscriu-te a la newsletter

Informar-se és el primer pas per actuar.

Subscriu-te