Consultas a domicilio y kits alimenticios contra el coronavirus

Apoyamos a las familias de los barrios empobrecidos de Quito (Ecuador).

Proyecto Apoyo Comunitario Integral por Emergencia del Coronavirus en Quito. Ecuador. Foto: Fundación Tierra Nueva

Tres barrios del sur de Quito registran el mayor número de contagios de COVID-19; entre ellos, Guamaní, uno de los sectores donde Tierra Nueva está llevando a cabo un proyecto financiado por Manos Unidas para apoyar a las comunidades más afectadas en esta emergencia.

Apenas un mes después de la declaratoria de Emergencia Sanitaria en Ecuador, que ha mantenido al país en cuarentena obligatoria desde el 16 de marzo hasta el 31 de mayo, la Fundación Tierra Nueva activó su red de aliados para la adquisición de alimentos, medicamentos y otros recursos para paliar las consecuencias de la crisis del coronavirus.

La solidaridad entre las instituciones es lo más importante, porque permite multiplicar la ayuda y contribuir también a la reactivación económica (Elena León, directora de Protección Social de Fundación Tierra Nueva).

Ecuador - Foto Fundación Tierra Nueva - Manos UnidasManos Unidas apoyó la intervención de emergencia desde el primero momento. El 8 de mayo se puso en marcha la primera brigada de salud de la mano de parroquias y líderes barriales: dos médicos, un paramédico y una enfermera realizaron 25 visitas domiciliarias gacias a la unidad móvil de la institución. En estas atenciones se proporcionaron medicamentos y se realizaron distintos análisis con el objetivo de adquirir la información necesaria para que realizar el seguimiento respectivo de cada caso.

Tierra Nueva conoce de primera mano las necesidades existentes en estos barrios, ya que su programa de visitas domiciliarias lleva funcionando durante más de 20 años. Esto permitió que la entrega de los kits alimenticios se adecuara a la realidad de cada familia, tratando de brindar una ayuda integral.

La mayoría de las personas beneficiarias han perdido su empleo, ya que pertenecían al sector de trabajo informal (servicios profesionales, ventas ambulantes o servicio doméstico). El escenario cambió tan rápidamente que quienes antes ayudaban a realizar labor social en el barrio, ahora necesitaban ayuda porque ellos y sus hijos habían sido despedidos o habían perdido los ingresos diarios a causa de la cuarentena.

Estas personas forman parte de las estadísticas que, según la Organización Internacional del Trabajo, suman 195 millones de personas que habrían perdido su empleo en el mundo entre abril, mayo y junio.

En Ecuador, el Gobierno estima que 508.000 personas perderán su empleo y 223.000 pasarán a la informalidad, mientras que la Cámara de Industrias y la Producción estima que 743.902 trabajadores están en riesgo de quedar desempleados.

Coronavirus en contextos de pobreza extrema en QuitoProyecto Apoyo Comunitario Integral por Emergencia del Coronavirus en Quito. Ecuador. Foto: Fundación Tierra Nueva

La situación es insostenible para mucha gente que es ahora más vulnerable aún que antes, debido a la pobreza en la que vive, sin esperanza de encontrar un empleo fijo o medianamente remunerado. En algunos casos se suma incluso la discapacidad de algún miembro de la familia sin acceso a servicios médicos –principalmente los adultos mayores–, que no pueden ser atendidos en los centros de salud por estar saturados.

El proyecto de emergencia emprendido por Tierra Nueva y Manos Unidas busca paliar las condiciones de extrema pobreza y vulnerabilidad de las personas más necesitadas de la ciudad: 400 familias de escasos recursos recibirán víveres durante tres meses, se realizarán 1.200 visitas médicas y se aplicarán 400 pruebas rápidas de COVID-19 en aquellos barrios donde exista una mayor presencia del virus.

Como resultado del primer mes de ejecución de este proyecto, en los barrios populares del sur de Quito (Santo Tomás, Quito Sur, Lucha de los Pobres, Guamaní y Santo Domingo de Cutuglahua) ya se han entregado 400 kits alimenticios y se han realizado igual número de atenciones médicas, lo que que incluye el suministro de medicinas, exámenes básicos de laboratorio y pruebas rápidas de COVID-19.

Esta intervención representa «una luz en medio de un entorno cada vez más complejo», en palabras de Elena León, de Tierra Nueva, y tiene el objetivo de dar una respuesta que mejore de manera permanente la calidad de vida de estas poblaciones, tan afectadas por la crisis económica, la delincuencia, la violencia y otras problemáticas sociales.

La fundación Tierra Nueva fue creada por el padre José Carollo en 1992, aunque su trabajo comienza a inicio de los años 80 en el sur de Quito. La fundación gestiona servicios en protección social, salud y educación especial para la población en todas las etapas de la vida.

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