Agricultura ecológica en India: una nueva vida para los campesinos

Apostamos por la agricultura ecológica en 16 aldeas del estado indio de Telangana.

Proyecto de agricultura ecológica en India

El pasado 19 de noviembre fue un día de doble celebración para millones de pequeños agricultores en India. Además de conmemorar el nacimiento de Guru Nanak, fundador del sijismo, los campesinos, que durante más de un año habían protestado contra la reforma agraria, propuesta por el gobierno de Narendra Modi, festejaban el inicio de la derogación de unas leyes que buscaba liberalizar el sector, pero que, según los campesinos y agricultores, podrían suponer una disminución del precio de venta de sus productos.

Según la FAO, la agricultura y sus sectores afines son la principal fuente de sustento de los hogares en la India, principalmente en las zonas rurales donde el 70 por ciento de los hogares dependen de la agricultura para mantenerse. Además, el 82 por ciento son pequeños agricultores, que practican, muchos de ellos, la agricultura de supervivencia.

Agricultores indios en sus cultivos. Foto: Manos Unidas/Bala Vikasa

Las condiciones climáticas, -sequías y lluvias torrenciales que arrasan con los cultivos- sumadas a la proliferación de plagas y al uso indiscriminado de fertilizantes químicos que arruinan las cosechas, llevan a los agricultores a situaciones extremas. Incapaces de hacer frente a las deudas y a la pobreza, para algunos de ellos el suicidio se convierte en la única salida. En el año 2020, se quitaron la vida en India 10.677 personas con labores relacionadas con la agricultura –granjeros y jornaleros- lo que supone un 7% del total de suicidios contabilizados un país en el que quitarse la vida es un delito.

Chilveru Suramma en sus cultivos. Foto: Manos Unidas/Bala Vikasa

Durante 25 años, Chilveru Suramma y su marido practicaron la agricultura química, como la mayor parte de los miembros de su comunidad, situada en el Estado de Telangana, uno de los más pobres y áridos de la India, donde el 60 por ciento de la población -generalmente analfabeta- vive de la agricultura y pendientes del monzón, al carecer de infraestructuras de agua.

El uso de fertilizantes artificiales y pesticidas empobrecieron los cultivos y causaron problemas de salud a los vecinos de la aldea de Chilveru, además de contribuir a un descenso notable de la rentabilidad de las cosechas. Incapaces de devolver los préstamos que recibían para la compra de abonos, pesticidas y simientes, muchos de estos agricultores ven en el suicido la única solución a sus problemas.

Reunión de campesinos indios. Foto: Manos Unidas/Bala Vikasa

Las cosas empezaron a cambiar hace unos años, cuando llegó a la comunidad Bala Vikasa, socio local de Manos Unidas, empeñado en conseguir que los campesinos se sumen a la práctica de la agricultura orgánica.

Para ello, dejaron a un lado el uso de fertilizantes químicos y pesticidas y comenzaron a usar abonos naturales. «Éramos nosotros quienes fabricábamos nuestros propios fertilizantes, siguiendo los procedimientos que nos explicaron en las reuniones –relata Suramma-. Gracias a ello, los cultivos están dando muy buenos rendimientos, estamos sanos y hemos mejorado el sabor de los alimentos».

En las reuniones celebradas en nuestro pueblo, Bala Vikasa nos explicó las técnicas de la agricultura ecológica y una serie de personas que aceptamos sus sugerencias formamos un grupo para poner en práctica lo aprendido, explica Chilveru Suramma.

Venta de productos agroecológicos en el mercado. Foto: Manos Unidas/Bala Vikasa

El éxito del proyecto ha llevado a otras comunidades a interesarse por la iniciativa. «Estamos trabajando para que estas mejoras beneficien al mayor número de personas y nos se queden solo aquí», asegura Chilveru Suramma.

Esta es la segunda fase de un proyecto que ha ayudado ya a cambiar de vida, gracias a la agricutura ecológica, a más de 1000 agricultores y, con ellos, a todo su entorno.

«Además, Manos Unidas y Bala Vikasa van a avalar con un certificado los métodos de cultivo que seguimos, lo que nos va permite vender nuestros productos a mejor precio. Y eso mejorará nuestros beneficios y nuestra calidad de vida», explica con convicción.

Chilveru Saramma en el patio de su casa. Foto: Manos Unidas/Bala Vikasa

¿En qué consiste el proyecto de agricultura ecológica?

  1. Reuniones de concienciación y formación
  2. Distribución de material de apoyo y concienciación sobre beneficios de la agricultura orgánica. Entrega de insumos a los agricultores para preparar productos orgánicos: fertilizantes, anti plaguicidas, semillas…
  3. Creación de 30 huertos demostrativos gestionados por los agricultores,
  4. Construcción de 100 pequeños estanques individuales de recogida de agua
  5. Visitas regulares a terreno para dar soporte técnico a los agricultores
  6. Facilitar relaciones entre los granjeros que adoptan la agricultura orgánica
  7. Facilitar acceso al mercado
  8. Provisión del certificado de agricultura orgánica

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