Manos Unidas advierte: no habrá paz en el mundo mientras persistan el hambre y la pobreza.
Manos Unidas ha presentado en rueda de prensa su campaña 67, que, bajo el lema «Declara la guerra al hambre», sitúa el desarrollo y la defensa de los derechos humanos en el centro de la paz mundial: combatir el hambre, la pobreza y la desigualdad es esencial para construir la paz.
En el coloquio, moderado por Fidèle Podga, coordinador del Departamento de Estudios y Documentación de Manos Unidas, han participado tres socios locales procedentes de proyectos en Siria (hermano Georges Sabe), Sierra Leona (hermana Sandra Ramos) y Colombia (padre Jesús Albeiro), y que han compartido la situación que viven sus comunidades, marcadas por la violencia, la fragilidad postconflicto y la inseguridad.
«Declarar la guerra al hambre es, por tanto, un imperativo moral. Es un llamamiento a la paz, a la justicia y al desarrollo. Es reclamar alimentos, claro que sí, pero también es clamar por los derechos que, teóricamente, a todos nos amparan: a la educación, a la salud, a la tierra, al agua, a la igualdad. Es, en definitiva, derecho a tener derechos». Cecilia Pilar, presidenta de Manos Unidas.
Actualmente, alrededor de 673 millones de personas en el mundo padecen hambre. Además, 1100 millones de personas viven en extrema pobreza, de ellos, unos 455 viven en países en guerra o en situación de fragilidad (PNUD, 2024).



