Perquè Mans Unides pugui dur a terme projectes com aquest.
Formarse, emprender y salir adelante: nuevas oportunidades para mujeres y jóvenes en Burkina Faso.
En Burkina Faso, la falta de oportunidades laborales y el acceso limitado a la educación siguen marcando el futuro de miles de mujeres y jóvenes. Muchas de ellas sobreviven gracias a pequeños trabajos informales, con ingresos inestables y escasa capacidad de crecimiento.
Pero en los municipios de Saaba y Uagadugú, en la región Centro del país, un grupo de mujeres está empezando a cambiar esta realidad. Con esfuerzo, organización y el apoyo adecuado, están construyendo nuevas oportunidades para ellas y sus comunidades. 300 mujeres y jóvenes en situación de vulnerabilidad participan en este proyecto para mejorar su futuro a través de la formación y el autoempleo.
Organizadas en 35 asociaciones locales, estas personas desarrollan actividades vinculadas a la restauración tradicional y la artesanía textil, dos sectores con gran potencial económico en el contexto local.

El proyecto apuesta por algo fundamental: dotar a las personas de capacidades reales para generar ingresos y ganar autonomía.
Para ello, combina formación técnica y empresarial con el acceso a recursos productivos. Las participantes aprenden a mejorar sus técnicas en cocina local, higiene alimentaria y comercialización, así como en tejeduría tradicional, incluyendo el tejido koko dunda, un saber cultural con gran valor en el mercado.
Pero no se trata solo de aprender. Se trata de poder aplicar esos conocimientos en condiciones reales.
La formación va acompañada de equipamiento y apoyo directo para que las mujeres puedan poner en marcha o consolidar sus propios negocios.
Uno de los elementos clave del proyecto es la creación de un restaurante formativo. Este espacio permitirá a las participantes practicar, experimentar y generar ingresos, convirtiéndose en un punto de referencia para el aprendizaje y el emprendimiento.
A esto se suma la entrega de kits de trabajo —tanto para restauración como para tejeduría— y la creación de redes de intercambio entre asociaciones, que favorecen el aprendizaje colectivo y el crecimiento conjunto.
No se trata solo de formar, sino de crear condiciones reales para el autoempleo y la sostenibilidad.
El impacto del proyecto va mucho más allá de la formación. Se traduce en mejoras concretas en la vida de las personas participantes: mayores ingresos, más estabilidad económica y una mayor capacidad de decisión sobre su propio futuro.
Al finalizar, 35 asociaciones habrán fortalecido o puesto en marcha sus actividades económicas, beneficiando directamente a 300 personas y, de forma indirecta, a unas 1.800 más, principalmente sus familias.

Esta intervención forma parte de una estrategia más amplia impulsada por Manos Unidas junto a su socio local ASMADE, que desde hace años trabaja para fortalecer las capacidades de mujeres y jóvenes en la zona
Con una duración de 12 meses y un presupuesto de 75.000 €, el proyecto contribuye a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente al ODS 2 (Hambre Cero) y al ODS 5 (Igualdad de género)
Perquè Mans Unides pugui dur a terme projectes com aquest.