Agricultura adaptada al cambio climático y desarrollo rural en Camboya

La organización camboyana DPA solicita una intervención de 2 años a Manos Unidas para ayudar a los agricultores de 16 pueblos de Camboya a adaptar y mejorar su producción agrícola y alimentaria, afectada por el cambio climático.

Campos de Siem Reap. Foto: Manos Unidas / Patricia Garrido

Aunque Camboya es un país rico en recursos naturales, décadas de guerra y conflictos internos han transformado al país en una de las naciones más pobres del Sudeste Asiático.

Camboya es una sociedad mayoritariamente rural cuyas economías familiares se han visto afectadas por las fuertes sequías de los últimos años. Un 31% de la población vive por debajo del nivel de la pobreza y un 15% está en nivel de extrema pobreza (que llega hasta el 39% en las áreas rurales). El 91% de los pobres está concentrado en las zonas rurales. La mayoría de estas personas no han tenido oportunidad de acceder al desarrollo económico del país, cuentan con una baja capacidad humana y técnica y están expuestos a situaciones de inseguridad, exclusión y vulnerabilidad.

En la provincia de Siem Reap, situada al norte del país, el ratio de pobreza extrema en las zonas rurales, que no se benefician de los ingresos del turismo que atraen los templos de Angkor, es más alto que en el resto de Camboya y alcanza hasta un 24%, siendo las dos comunas elegidas para este proyecto aquellas en las que se encuentra el mayor porcentaje de personas vulnerables de la provincia.

El principal sector productivo es la agricultura dependiente de la lluvia, fundamentalmente el cultivo del arroz, del que vive el 81,5% de la población y cuyo rendimiento alcanza sólo 161 dólares por persona y año. Además, gran parte de esta cantidad debe ser gastada en fertilizantes y pesticidas, principalmente en la estación seca. La agricultura de la zona se encuentra seriamente amenazada por los efectos del cambio climático, que provoca temporadas de largas y graves sequías como la actual (la peor de los últimos 80 años) intercaladas por temporadas de lluvias torrenciales y graves inundaciones, como las de 2013. El problema se ve agravado además por la disminución del caudal del lago Tonle Sap que se está desecando a marchas forzadas, y por la deforestación producida por el uso de leña como combustible doméstico más habitual.

Existe también un grave problema de violencia doméstica en las comunas del proyecto, que ha empeorado recientemente, ya que se ha pasado de 43 familias con problemas de violencia doméstica en 2013 a 101 familias en 2015 e incluso se han producido 4 víctimas mortales.

En este difícil contexto, nuestro socio local, la organización camboyana DPA, heredera del antiguo programa de CIDSE para Camboya, Laos y Vietnam y con la que llevamos más de 10 años trabajando a plena satisfacción, propone a Manos Unidas una intervención a 2 años en 16 pueblos pertenecientes a 2 comunas de la provincia de Siem Reap, que entronca plenamente con la temática de nuestra campaña trienal.

 

Manos Unidas interviene en el desarrollo rural

Las actividades propuestas incluyen:

  • La capacitación de los agricultores en el cultivo de variedades de arroz resistentes a la sequía.
  • La diversificación de cultivos (hortalizas, soja).
  • Cría de animales (patos, pollos y vacas).
  • Reforestación con frutales.
  • La construcción de sistemas de regadío.
  • La producción y uso de abono orgánico y bio-pesticidas.
  • La elaboración e implementación de planes comunitarios de reducción del riesgo de desastres naturales y de adaptación al cambio climático.
  • El trabajo con las familias para disminuir la incidencia de la violencia doméstica y mejorar la formación en derechos de las mujeres y su participación en la toma de decisiones.

La aportación solicitada a Manos Unidas supone el 79,6% del coste total del proyecto y se dirige a cubrir costes de:

  • Construcción.
  • Equipos y materiales.
  • Salarios.
  • Servicios profesionales externos.
  • Desplazamientos.
  • Funcionamiento.
  • Auditoría y evaluación del proyecto.

La aportación local se dirige a cubrir las mismas partidas, excepto las de servicios profesionales externos y construcción y representa un 20,4% del coste total del proyecto.

La duración del proyecto es de 2 años, y se beneficiarán directamente del mismo 2.592 personas.

Perquè Mans Unides pugui dur a terme projectes com aquest.

Dóna

També et pot interessar

Subscriu-te a la newsletter

Informar-se és el primer pas per actuar.

Subscriu-te